3 señales de que tu mascota tiene parásitos

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Contenido del artículo

Cuidar a una mascota también implica estar atentos a su salud diaria. Muchas veces, los cambios en su comportamiento o estado físico pueden indicar la presencia de parásitos. Estos organismos afectan tanto a perros como a gatos y pueden provocar molestias leves o problemas más graves.

Saber identificar los primeros síntomas, actuar a tiempo y mantener una buena prevención hace la diferencia. En este artículo vas a conocer tres señales clave para saber si tu mascota necesita una desparasitación urgente.

parásitos


¿Qué son los parásitos y por qué afectan la salud?

Los parásitos son organismos que viven dentro o fuera del cuerpo de un animal, alimentándose de él y causándole daños.

Pueden ser internos, como lombrices o protozoos, o externos, como pulgas y garrapatas. Ambos tipos afectan la calidad de vida.

Los síntomas varían según el tipo de parásito, el estado de salud y la edad del animal. Algunos casos pueden pasar desapercibidos al principio.

La buena noticia es que, con prevención y atención temprana, se pueden controlar o evitar por completo.

Señal 1: Cambios en el apetito y en la digestión

Una de las señales más comunes de parásitos es la alteración en la rutina alimentaria. Esto puede manifestarse de distintas maneras.

Falta o exceso de hambre

Algunas mascotas dejan de comer sin razón aparente. Otras, por el contrario, parecen tener siempre hambre, incluso después de comer.

Esto puede deberse a que los parásitos absorben nutrientes, provocando deficiencias o malestar digestivo.

Vómitos y diarrea

Los vómitos repetidos o la diarrea persistente son signos que indican un problema intestinal. Muchas veces, los síntomas se confunden con otras causas.

La presencia de moco, sangre o parásitos visibles en las heces también es una señal clara. Ante estas situaciones, conviene consultar cuanto antes.

Pérdida de peso

Si tu mascota pierde peso sin cambiar su dieta, es probable que algo no esté funcionando bien. La causa podría ser una infestación interna.

Una desparasitación a tiempo ayuda a recuperar el equilibrio digestivo y evitar complicaciones mayores.

Señal 2: Cambios en el pelaje y la piel

Los parásitos no solo afectan el sistema digestivo. También se manifiestan en la piel, el pelaje y la conducta de higiene del animal.

Picazón constante

Rascarse todo el tiempo no es normal. Si tu mascota se lame, muerde o rasca con insistencia, podría tener pulgas o ácaros.

Estos parásitos externos causan incomodidad, estrés y posibles infecciones en la piel si no se tratan.

Pérdida de pelo

El pelaje opaco o con zonas despobladas es otra señal. Muchas veces aparece en el lomo, cuello o cerca de la cola.

Este síntoma puede pasar desapercibido si no se revisa con frecuencia. Conviene prestar atención al estado general del pelo.

Irritación o heridas

Las garrapatas, pulgas y ácaros pueden provocar inflamaciones o heridas. Si notás zonas rojas, costras o mal olor, podría tratarse de una infección secundaria.

Revisar el cuerpo de tu mascota con frecuencia ayuda en la prevención de problemas mayores.


Señal 3: Cambios en el comportamiento general

La presencia de parásitos también puede alterar el comportamiento cotidiano de tu mascota. Estas señales pueden confundirse con cambios de humor.

Letargo o falta de energía

Un animal que está normalmente activo y comienza a mostrarse apático podría estar enfrentando una carga parasitaria.

La falta de nutrientes o el malestar digestivo provocan cansancio y disminución en el juego o los paseos.

Cambios en la conducta de higiene

En los gatos, una señal común es que dejan de acicalarse con la frecuencia habitual. Esto puede ser una reacción al malestar físico.

En perros, se observa más desorden o falta de interés por actividades que antes disfrutaban.

Nerviosismo o irritabilidad

El picor constante, la incomodidad o la debilidad pueden causar irritabilidad. Si tu mascota está más agresiva o irritable, no lo ignores.

Estas reacciones también forman parte de los síntomas a tener en cuenta.

Prevención y desparasitación: claves para la salud

La prevención es siempre más efectiva y económica que tratar una infestación avanzada. Establecer una rutina de desparasitación ayuda a evitar complicaciones.

Desparasitación interna

Consultá con tu veterinario cuál es el plan adecuado para tu mascota. En general, se realiza cada 3 a 6 meses.

Los productos varían según el peso, la edad y si se trata de perro o gato. Nunca uses productos sin indicación profesional.

Desparasitación externa

Usá pipetas, collares o sprays recomendados por profesionales. Aplicalos según indicaciones y revisá la piel con frecuencia.

En temporadas cálidas, aumentá la atención. Las pulgas y garrapatas se reproducen más rápido en temperaturas altas.

Limpieza del entorno

Los parásitos también pueden vivir en mantas, alfombras o patios. Lavá con frecuencia los espacios donde tu mascota duerme o juega.

La prevención incluye también limpiar sus utensilios y mantener la casa libre de insectos.

Detectar a tiempo la presencia de parásitos es clave para proteger la salud de tu mascota. Aunque algunas señales pueden parecer leves, siempre es mejor actuar temprano.

Los cambios en la digestión, la piel o el comportamiento son alertas que no deben ignorarse. Observar, consultar y aplicar medidas de prevención son pasos fundamentales.

La desparasitación regular, junto con una buena higiene, asegura una vida más cómoda, saludable y feliz para tu compañero de cuatro patas.

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