Curiosidades

Mimetismo: el arma secreta de la naturaleza que nos hemos apropiado

Mimetismo en los animales: una estrategia de supervivencia

¿Sabías que algunas orugas adoptan la forma y el olor de gusano de ave para que sus depredadores pasen de largo? La naturaleza es dura para sobrevivir, por lo que la evolución ha dotado a algunas especies de cualidades únicas para imitar a otras. Esto es el mimetismo, y os vamos a explicar en qué consiste y cuáles son las fórmulas más comunes entre los animales para adoptar estas estrategias de supervivencia.

¿Qué es el mimetismo en los animales?

La naturaleza tiene leyes de supervivencia muy exigentes. La evolución responde a estas necesidades de diferentes formas en cada una de las especies. Animales como las abejas o los escorpiones tienen aguijones; los erizos tienen púas, los grandes felinos, garras; las serpientes, el veneno.

Otras especies y animales carecen de estos poderes naturales de defensa, por lo que recuren a otras estrategias como el mimetismo, el camuflaje o el comportamiento estratégico. A estos se los conoce como animales miméticos.

Tipos de mimetismo

El mimetismo es la capacidad que tienen los animales para parecerse morfológicamente a otros para confundir a sus depredadores y presas. En definitiva, se trata de un disfraz natural.

Para que el mimetismo animal sea efectivo, es necesario que las copias y los modelos cohabiten en el mismo entorno a lo largo de un extenso periodo de tiempo. Además, esta estrategia solo afecta a cómo se presentan externamente, lo que aporta a la especie adoptante una ventaja evolutiva sobresaliente.

Diferencias entre camuflaje, aposematismo y mimetismo

Dentro de las diferentes estrategias de mímesis que ha encontrado la naturaleza para hacer competitivas a las especies animales, existen diferentes fórmulas para conseguir la supervivencia.

Camuflaje

Mediante la estrategia de camuflaje, el animal adopta un color, un movimiento o una posición mimética con respecto al objeto que utilizamos como referencia. Por ejemplo, las mantis religiosas modifican el color de su cuerpo en función de si se coloca sobre una hoja o un tronco, y, además, imita el movimiento de la hora para conseguir un camuflaje perfecto.

Aposematismo

Este mecanismo de defensa de los animales consiste en adquirir determinada apariencia o mostrar un rasgo muy llamativo para advertir y alejar a otros animales de que es peligroso. Esta estrategia es muy común entre los insectos, los reptiles y los anfibios, quienes utilizan los colores brillantes o sonidos de alarma.

¿Dirías que es una hoja? Pues es una mariposa mimetizada

Tipos de mimetismo en animales

Los biólogos han descrito numerosas técnicas y tipos de mimetismo. Sin embargo, en el artículo de hoy solo vamos a mencionar a los más importante.

El mimetismo batesiano

Aquí, el animal mimético imita en aspecto, la forma o los movimientos de los depredadores para evitar ser su presa. Habitualmente, el animal mimético utiliza el poder aposemático de las especies venenosas para engañar a sus depredadores, ya que ellos por sí mismos no son peligrosos.

Este tipo de estrategia defensiva de la naturaleza se ve sobre todo los insectos (como, por ejemplo, las moscas, que se “disfrazan” de avispas o abejas), las serpientes, o aves.

Mullëriano

Mediante esta técnica, son varias las especias que, de forma simultánea, se adaptan morfológicamente del mismo modo para advertir a sus depredadores de cuán peligrosas son para su supervivencia. Para ello, emiten olores, adoptan colores o se proveen de otras características de alerta para sus enemigos.

Mímesis peckhamiana

En este caso, el animal mimético es el fuerte, por lo que adopta la mímesis no como defensa sino como un ataque. Para ello, se “infiltra” en el entorno de su presa adoptando una apariencia de ser menos peligroso para su víctima. Esto es, se trata de un lobo con piel de cordero.

Algunas especies utilizan este método para asegurar a sus crías la subsistencia, actuando como si fueran animales parásitos.

Otras formas que utiliza la naturaleza para ocultarse y que te sorprenderán

Las serpientes y reptiles son unos maestros del mimetismo y el camuflaje

Seguro que cuando hemos comenzado a hablar de mimetismo, querido lector, se te ha venido a la mente cómo se camufla un camaleón o cómo consigue un pulpo mimetizarse con el fondo marino para atacar o sobrevivir, según sea el momento.

Lo maravilloso de la naturaleza es que tiene la cualidad de sorprender siempre. En verdad, la naturaleza utiliza tantas formas de ocultamiento y protección como especies existen. A continuación, os mostramos algunas de las más llamativas y curiosas.

¿Sabías que algunos escarabajos imitan a las avispas? En efecto. Los mapaches, por ejemplo, ocultan sus ojos con rayas o patrones de otros colores; mientras que hay insectos que tienen ojos falsos para llevar a error a sus víctimas y depredadores.

¡Puntúa este artículo!
Ver comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir