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Mi perro no come: qué debes hacer y motivos por los que no lo hace

Qué hago si mi perro no come

Cuando un perro o cualquier otro animal pierde el apetito es que algo no va bien. No necesariamente tiene que ser una causa muy grave, pero sí que hay que actuar con rapidez o el problema podría agravarse. Pero, entonces, ¿qué hago si mi perro no come?

¿Por qué mi perro no come?

Observar su reacción ante la comida

El primer paso para encontrar la causa es observar cómo actúa el perro delante de la comida. Si no se acerca al plato, la falta de apetito puede que esté provocada por una enfermedad infecciosa o un parásito. Si se acerca al plato pero no prueba la comida, quizá sí tiene hambre pero hay alguna causa que le impide comer, como una infección dolorosa en la boca o en la garganta. En cambio, si se acerca y la huele pero no la prueba, quizá es porque no le gusta o está ya aburrido de comer siempre lo mismo. En este caso incluso, a veces, podría volcar el plato.

Enfermedades comunes

Hay varias enfermedades que podrían provocar la falta de apetito en un perro. Una de ellas es el parvovirus, una enfermedad con una tasa de mortalidad muy alta que suele afectar, sobre todo, a cachorros debido a su inmaduro sistema inmune. La pérdida de apetito, en este caso, va acompañada de diarrea líquida con sangre, deshidratación rápida, letargo, vómitos y deterioro del estado general del animal.

Otras dos enfermedades muy comunes son el moquillo, que se caracteriza por fiebre, tos y alteraciones en el sistema nervioso; y la leptospirosis, una enfermedad bacteriana que se contagia también a personas y que si no se trata a tiempo puede provocar la muerte del animal. También un problema de parásitos o una infección en boca o garganta podría provocar la pérdida de apetito.

Si se sospecha que el perro puede tener cualquiera de las enfermedades o infecciones anteriores o alguna otra, recomendamos acudir cuanto antes a un veterinario para actuar de inmediato, especialmente si, además de la pérdida de apetito, presenta otros síntomas.

Motivos por los que un perro no come

Problemas psicológicos

Un perro también puede sentir tristeza y pasar por una depresión. Y, en estos casos, también puede dejar de comer. Normalmente esta situación se produce cuando el animal pierde a un ser querido, que puede ser tanto una persona como un animal con el que ha convivido; o cuando se produce un cambio importante en el hogar. Con cambio importante nos referimos a la llegada de un nuevo miembro a la familia, una mudanza, un cambio en las rutinas… Si se cree que este es el motivo, hay que intentar hacerle entender que sigue siendo importante en la familia o intentar mantener las rutinas y ratos de juego lo máximo posible.

También se han dado casos de perros que pierden el apetito después de una pelea con otro perro. Esto puede hacer que el animal se vuelva inseguro y más miedoso, lo que desencadenaría una depresión y esta, a su vez, la falta de apetito. Si este es el caso, hay que devolverle la seguridad a través de la socialización con otros canes.

Otras causas

No todas las causas tienen que ser un problema grave, una vacuna o un medicamento también puede provocar que el perro no tenga hambre de forma temporal. La edad también afecta al apetito de los animales, sobre todo porque pierden el sentido del olfato y la comida les resulta menos apetecible. Y, de la misma manera, también les puede afectar el celo.

Consejos para que el perro coma

Si se sospecha que el perro está cansado de su dieta habitual, puede combinarse con otra o cambiársela directamente. Otra idea es ofrecerle algo que a él le resulte apetitoso de vez en cuando. Darle dieta casera ocasionalmente también puede ser una excelente idea, aunque en este caso hay que consultar previamente qué alimentos son adecuados para el can. El yogur natural, por ejemplo, es el único lácteo que puede ingerir, y suele resultarle bastante sabroso. Si se mezcla con su pienso, no debería dudar ni un segundo en devorarlo.

También se puede probar con limpiarle la nariz para que perciba mejor el aroma de los alimentos, darle algún tipo de suplemento recomendado por un veterinario, acercarle la comida con la mano, reducir el número de recompensas o cambiar los recipientes en los que come por unos que le resulten más cómodos.

Si todo lo anterior falla y el perro sigue sin comer, recomendamos acudir al veterinario para encontrar el problema y buscar una solución cuanto antes. No obstante, recomendamos acudir al veterinario como primera opción para no perder tiempo si el perro ha pasado recientemente por una intervención quirúrgica, ha perdido más del 10% de su peso habitual, está tomando antibióticos o presenta otros síntomas aparte de la pérdida de apetito. En estos casos hay que actuar con rapidez para evitar una desgracia.

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